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sábado, 30 de abril de 2016

HAY QUE TOMAR PARTIDO

  por Dardo Juan Calderón


 Yo creo que cuando el hombre andaba descubriendo el fuego y viviendo en cavernas, debe haber habido una discusión terrible en cada grupo con respecto a que si esa cosa que quemaba, o el andar metiéndose en una cueva, eran para bien o para mal. Si retomáramos esa discusión hoy en día, a pesar de que muchos dirían que acertaron los que tomaron partido por estas dos posturas progresistas, encontraríamos unas dos mil razones defendibles que darían al traste con esa conclusión. Verán ustedes que estos dos inventos no han servido para otra cosa que para debilitarnos frente a la intemperie, hacernos la guerra, y fundar el modo de vida burgués. Es sin duda un craso materialismo el creer que sin estas cosas el espíritu no hubiera llegado a las mismas o mejores maravillas. Es más, a medida que lo pienso sólo veo ventajas en haber estado en contra del fuego y de las cavernas; nuestros cuerpos serían rústicos y no perderíamos tanto tiempo en su protección, la noche se habría respetado para su función de descanso y los días hubieran sido con todo más provechosos. ¡Piensen cuántos males se habría ahorrado el hombre!

jueves, 28 de abril de 2016

The Wanderer. El reduccionismo simplista del Magisterio.

por Dardo Juan Calderón


Hace unos días, los inefables caminantes continuaron con sus ideas sobre el magisterio de la Iglesia en un artículo titulado “Las Sandías de Leticia”. En el mismo, y con toda soltura hacen una consideración sobre el Magisterio de la Iglesia que, aunque en un primer momento resulta razonable, al poco de andar nos deja en la perplejidad. La razón de esta perplejidad es producto de pensar que si el asunto era tan fácil, porque hay teólogos rompiéndose el coco con este tema.

lunes, 25 de abril de 2016

LA CONSISTENCIA EN EL OBRAR HUMANO. (Parte II)


LA INCONSISTENCIA COMO SIGNO DE LOS TIEMPOS.

por Dardo Juan Calderón




      “el que esté en el campo, no vuelva atrás…” (Mat 24,18)

  ¿Esta historia “consistente” iba a permanecer siempre? ¿Siempre habría historia cristiana? No. Se anunciaba un fin de la historia en que lo cristiano iba a ir desapareciendo. Pero este fin de la historia ¿iba a encontrar al hombre en medio de una gran y fuerte historia de otro tenor?

domingo, 24 de abril de 2016

COMENTARIOS DESTACADOS


Transcribimos en el presente una serie de interesantes comentarios de Gustavo Saborido, que no hemos querido dejar sin resaltar y que constituyen en sí mismos un modelo de puntualizaciones serenas y documentadas, que de otra manera quedarían desaprovechados.
Lo hacemos con la picardía de tentar al comentarista a convertirse en articulista dado su notable conocimiento sobre el tema; pero conscientes de que el tiempo de las profesiones "serias" es escaso (no así el de los abogados que mantenemos el monopolio de la holganza y el ocio "cum - et sin -  dignitate"). 
Por Arq. Gustavo A Saborido
Estimados amigos: 


Parece que ando un poco atrasado y la producción editorial me supera a causa del tirano tiempo y las ocupaciones. Pese a que me gusta, lo mio no es cotidianamente la pluma (lease computadora en estos tiempos que vivimos) y por ende he de repartirme
A riesgo de caer en anacronismos, sin embargo, vuelvo al ruedo.

viernes, 22 de abril de 2016

LA CONSISTENCIA DEL OBRAR HUMANO. (Parte I)

LA AUTORIDAD


Dando una vuelta más a las reflexiones que veníamos haciendo, podemos tratar aquí el tema que llamaremos, de la “consistencia” del obrar humano; que hace a la historia y que hace a lo político.
En un primera aproximación, es de experiencia común que hay ciertas personas que en su derrotero vital, causan en las otras una impresión y una influencia, mucho mayor que otras. Esto puede ser producto de una cualidad especial de la misma, o de su posición de poder con respecto a las otras. Y esta influencia puede ser mala o buena. El hombre, naturalmente, trata de que sus acciones, su obrar, tenga una consistencia que haga perdurable sus obras, sus empresas. Pero me animo a decir que hoy por hoy, el hombre siente como una enorme contrariedad esta imposibilidad de cuajar obras de consistencia. Esta sensación de que lo que hace, al momento se deshace. Las empresas que fundamos, los órdenes que establecemos, no duran nada ni bien le quitamos la presión de una gran voluntad.  Y esto, adelantamos, es porque falla en su autoridad, o mejor dicho, porque falla LA autoridad.

martes, 19 de abril de 2016

PARA PENSARLO

Por Germán Rocca

La lectura y relectura, el rumear de a poco y lentamente las Obras Completas de Nicolás Gómez Dávila, nos ha llevado a una cantidad de ideas sobre el autor, que al tratar de confrontarlas con los expertos en el tema – qué desgracia son los profesores-, constatamos que recalcan en ella lo secundario y callan sobre lo principal; o, lo que es peor, no lo vieron. En los vídeos que se encuentran en la web, se pueden ver a ciertos sujetos –creo que reunidos en el Palacio de Linares, frente al Correo y La Cibeles-, donde nada se dice, a pesar que van en tren de querer comprenderlo, sobre su religión, sus opiniones acerca del último Concilio, sobre modos de espiritualidad y, por ende, de sus ideas sobre la Compañía de Jesús, entre tantas otras omisiones sobre el pensamiento de este autor fundamental.

lunes, 18 de abril de 2016

LAS FUERZAS EN PUGNA

Por Dardo Luis Calderón (h)
Quizás por la prolongada orfandad de magisterio, el liberalismo que nos circunda y se nos pega, nuestras ínfulas y el sinnúmero de torpezas y pecados que a diario cometemos (probablemente sea un poco de todo), hemos ido perdiendo certezas fundamentales  que Dios, mediante la Fe, nos dio desde los primeros años de nuestra vida. El catecismo de primera comunión nos enseñó en escuetas sentencias que los enemigos del hombre son tres: el Demonio, el Mundo y la Carne, y empezamos a andar los años sin haber comprendido del todo que con esa simpleza y laconismo se nos había dado un dato fundamental: las características del enemigo que teníamos que enfrentar a lo largo de nuestra existencia para volver a la Casa del Padre cuando Él se decidiera a llamarnos. Y con ese dato fundamental, que nos revelaba con claridad la entidad del contendiente en la batalla,  se nos daba también la clave de los medios necesarios para encarar ese combate y sostenerlo el tiempo que Dios lo dispusiera: si nuestro enemigo es un ser sobrenatural -el Demonio- contra él solo podrá luchar quien tenga una fuerza sobrenatural: la Gracia.

jueves, 14 de abril de 2016

¿CUAL ES MI NACIÓN? (PARTE III)

Por Dardo Juan Calderón


Habíamos dicho que a los efectos de la restauración, se plantearon dos soluciones. La que proponía hacerla desde abajo, desde la familia y las instituciones intermedias en un proceso ascendente hasta llegar a la cima del poder, y los que entendían que había que hacerla desde arriba, tomando el poder y reconduciendo desde allí las instituciones menores.

Esta última es la que podríamos decir que intentó el Maurrasianismo en la Francia de principios del siglo XX. Retomar el poder (politique d’abord) a como dé lugar, reponer la monarquía, y desde ella – aun con carácter absolutista- rearmar el mosaico de las organizaciones intermedias y renovar a las familias y al hombre (no otra cosa intentó Franco). Este planteo se hacía por dos causas.

miércoles, 13 de abril de 2016

¿CUAL ES MI NACIÓN? (PARTE II)

Por Dardo Juan Calderón
TRADICIONALISMO HISTÓRICO, RELIGIOSO Y PLEBEYISMO.
En todo esto que dijimos antes, es preclara la prédica carlista con Ayuso a la cabeza en este momento. La defensa del entramado que la historia ha ido produciendo en cada región, es esencial. Donde falla esta postura, donde se produce el ERROR, es en el fin. El fin de la nación, para ellos,  se ha hecho político y natural y no religioso (teoría de la dualidad de fines), lo religioso, al dejar de ser el fin de lo político,  se ha convertido en “apoyatura” del fin político y se ha desanclado de lo social para recalar en lo personal, y en una cabriola conservadora lo han vuelto a anclar a lo social en una relación que pretenden de “paridad”, pero que finalmente es de “subordinación alternada”.
A pesar que ellos – a la política- la prediquen subordinada de lo religioso, es sólo un embuste ocultado, ya que esa subordinación depende del político y no de la naturaleza de las cosas y de la ley divina, y aun peor, esta subordinación es a una “doctrina” – interpretada por el político-  y no a una concreta organización jerárquica con jurisdicción establecida que es la Iglesia. Es decir que termina en nada. Un típico capirote intelectual (ya lo han hecho otros con la filosofía y la teología).

lunes, 11 de abril de 2016

¿CUAL ES MI NACIÓN? (PARTE I)


Por Dardo Juan Calderón

PATRIA, NACIÓN E IMPERIO.

 Más abajo expresamos desde un punto de vista personal ¿cuál es mi Patria? La primer pregunta para hacerse es (y muchos lo echaron en cara) si es válida una respuesta personal y emotiva sobre la patria.
 Siguiendo a Vázquez de Mella – dentro del comentario de Calderón Bouchet – entendemos que es válida la respuesta, ya que estos autores entienden que los conceptos de Patria y Nación, son – y citaremos a Calderón Bouchet -  “las dimensiones externa e interna de una misma realidad. La nación es objetiva, se expresa en los hechos de una gran empresa común; la patria es sentimiento y manifiesta la adhesión del ánimo a la vida solidaria con la nación”.

martes, 5 de abril de 2016

¿CUAL ES MI PATRIA?



Por Dardo Juan Calderón
Trataré de contestarme la pregunta de un modo bien personal y sincero y no de un modo general. Quizá no le sirva a otro a que a mí. Espero no se tome como una jactancia, es sólo una reflexión fruto de los anteriores planteos que me han llevado a esta especie de anarco-gauchismo en el que he recalado.
No dudo que mi país es una amputación de un viejo Imperio Hispánico y Católico, pero veamos como lo vi yo nacer. Debo hacerles una relación muy personal que puede parecer molesta o vanidosa. Nada de eso. Es mi historia por lo que valga.

viernes, 1 de abril de 2016

EL OFICIO DE HISTORIAR

por Dardo Juan Calderón



¿Quién no soñaría con ver la historia, toda entera, tal cual es? Ver desde el buen Adán hasta el último hombre, como realmente fueron, en sus motivos, en su interior y en las consecuencias de sus actos. Poder rearmar todos los nexos causales en sus justas medidas y tener una conclusión definitiva de la responsabilidad de los hechos.  No digo como en una película o como en un libro, donde tenemos que poner nosotros la interpretación y de alguna manera discutir con el autor o director. Sino como en una revelación total de la verdad sin duda alguna, entrando en las almas de cada personaje y viendo el derrotero que los hechos van tomando desde el influjo de estas almas en su más intrincada relación de causas.
Poder discernir hasta las profundas causalidades de lo que llamamos el azar. Descubrir los influjos divinos que la cruzan y que son aceptados por los santos y rechazados por los réprobos, con toda la enorme belleza del bien y la terrible destrucción del mal. Ver las potencias infernales tramando sus monstruosos planes y logrando sus frutos o rabiando en aullidos sus fracasos.